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Detalle de la fachada del Museo Guggenheim Bilbao

Intenté en alguna ocasión cuando era adolescente, llevar al día un diario ya que pensaba que sería interesante en el futuro ver cómo pasaba los días, aunque jamás conseguí ser constante y en unas pocas semanas lo dejaba de lado.

Supongo que personificar un cuaderno con el que compartir experiencias y sensaciones fue una necesidad que nunca tuve, siempre he tenido amigos y familiares con los que compartir esas cosas y por otro lado, tampoco me imagino sentado al calor de la mesa camilla, bata puesta, con los nietos ya en la cama y yo con decenas de cuadernillos a mi lado, releyendo cientos de páginas en búsqueda de algo interesante.

Querido diario

Hoy ha sido un día…

¿Por qué empezar cada página como si estuviésemos escribiendo una carta a nuestro “querido diario”? ¿Por qué no escribir de vez en cuando una carta a un amigo real? Ahora que lo pienso… ¿sigue habiendo buzones en las calles, o hay que acercarse sí o sí a Correos? Para los más jóvenes… una carta es aquello que veis en las pelis que se parece a un correo electrónico pero en papel, sí, sí, eso que va con sello y escrito a boli.

Sin embargo, desde que lo probé, siempre me ha interesado la idea del blog, algo que podríamos interpretar como un diario, o mejor todavía, un diario digital (que esta palabra parece que lo hace todo mejor), abierto al mundo. ¿Por qué escribir en un cuaderno que acabará en un cajón, si hoy en día podemos compartir nuestras experiencias e inquietudes con todo el mundo?

Lo admito

Soy el primero que se aprovecha de la tecnología y que, salvo para tomar notas rápidas o poner al día la agenda, no utilizo papel y boli prácticamente para nada. No pienso que la tecnología sea algo malo, al contrario, nos facilita mucho la vida. Simplemente hay cosas que estamos perdiendo y que creo que estaría bien hacer un pequeño esfuerzo para mantener.

Hablando de cartas, siempre me hace ilusión encontrar una carta personal, escrita a mano, en el buzón y es algo que no me pasa con demasiada frecuencia salvo durante las navidades, en cambio, recibo mails a diario, mensajes rápidos que esperan una respuesta tan rápida como corta.

Me falta constancia a la hora de ponerme delante del ordenador a darle al teclado sin parar. Aunque no creo que sea falta de constancia, más bien pienso que es falta de cosas qué decir, y como me enseñaron que si no tienes nada interesante que decir, más vale escuchar lo que los demás puedan aportarte, tampoco me pondré a escribir sin más. 
Museo Guggenheim Bilbao - Querido diario

Querido diario

Aprovechando el cambio de aspecto de la web, he pensado que estaría bien darle un cambio al blog, convertirlo en algo más personal, un lugar en el que compartir mis experiencias fotográficas, mis trabajos, pero no cerrarme únicamente a ello.

Lógicamente seguirá siendo un espacio esencialmente fotográfico en el que las protagonistas serán las fotografías, pero no quiero limitarlo a temas técnicos o comerciales.

He abierto una nueva cuenta en flickr ya que la que venía utilizando hasta el momento se había convertido en un almacén de imágenes de móvil, incluso dibujos o esquemas para compartir en otras webs. También he vuelto a compartir fotos en 500px, algo que hacia tiempo que no hacía.

Una cita

Estoy leyendo el libro de Chris Orwig titulado Fotografía creativa. La poesía de la imagen. y en su capítulo titulado “Aprender a ver” habla de aprender a observar y utiliza una frase de A. A. Milne que me ha gustado.

Las malas hierbas también son flores, una vez que las conoce.

A. A. Milne

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