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El autofoco (AF) continuo es aquel que nos permite seguir enfocando automáticamente a un sujeto en movimiento a medida que éste se acerca o se aleja de la cámara sin necesidad de tener que estar enfocando manualmente o apretando repetidamente el botón de enfoque para enfocar a cada movimiento.

Nos permite mantener pulsado el botón de enfoque todo el rato y  es la cámara la que detecta al sujeto y lo enfoca continuamente en su desplazamiento sin preocuparnos nosotros de nada más que de mantener al sujeto en el punto de enfoque seleccionado.

Normalmente el enfoque continuo viene nombrado en Canon como “AI SERVO” y en Nikon indicado con una “C” en la pestaña de enfoque, en las otras marcas no se como lo indican.

Esta configuración de enfoque automático suele utilizarse habitualmente en fotografía deportiva por la velocidad de los movimientos, aunque puede utilizarse en cualquier tipo de fotografía en movimiento.

Hace unos días estaba intentando hacer una fotografía para subir a las agencias de microstock. Se trata de una fotografía en la que aparece un vaso y una botella de agua llenando el vaso.

No tenía ningún ayudante que me echara el agua en el vaso y el trípode lo estaba usando para sujetar el flash (ver más abajo el esquema de iluminación) esto quiere decir que tenía que utilizar una mano para echar el agua en el vaso y otra para sujetar la cámara, ajustar los valores de exposición, enfocar, encuadrar y disparar.

En esta fotografía era fundamental que el enfoque cayera sobre el chorro de agua, pero claro, hasta que no iba a disparar, este chorro de agua no existía, por lo tanto era imposible enfocar exactamente sobre él.

Hice unos cuantos disparos de prueba ajustando el enfoque en modo manual más o menos a la distancia a la que podía caer el chorro de agua, pero a esa distancia y con una distancia focal de 60mm la profundidad de campo era muy limitada pese a disparar a f/13 y en todas las fotos aparecía el chorro de agua desenfocado.

Se me ocurrió poner a prueba la velocidad de enfoque de la Nikon D700 con el objetivo Nikon AF-S 24-70mm/2.8G ED ajustando el enfoque en modo continuo. Al fin y al cabo, fotográficamente ¿qué diferencia hay entre un corredor que se acerca hacia nosotros y un chorro de agua que aparece en la escena?

Situé el punto de enfoque (los cuadraditos o lucecitas que aparecen en el visor) más o menos por donde iba a pasar el agua una vez estuviera cayendo, encuadré y empecé a dejar caer el agua, disparé rápidamente para captar el momento en el que el agua impacta contra el vaso y funcionó, el chorro de agua perfectamente enfocado.

 

El esquema de iluminación para esta escena es muy sencillo. Utilicé el Flash Metz 58 AF-1 justo por detrás del vaso con el paraguas difusor de Lastolite para suavizar las sombra y un reflector de porexpan justo frente al vaso a mi derecha.

Esquema de iluminación hecho con la herramienta online Lighting Diagram Creator

Puedes ver la fotografía en DreamsTime, iStockPhoto

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