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Nikon D800 Nikon AF-S 105mm 1:2.8 G ED VR II 

105mm | 1/400 s | f/4 | ISO 200

Ups… batería agotada, tarjeta llena, patapám plis plas patapuf… adíos cámara, objetivo, flash… parece que está empezando a llover, ¿y esa mancha en la foto? ¿donde habré puesto la platina del trípode? Son cosas que a ningún fotógrafo le gusta experimentar.

Hay accidentes inevitables, el material fotográfico está hecho para utilizarlo y, tarde o temprano, terminar por dejar de funcionar por el uso, pero si nosotros mismos nos proponemos una serie de normas y las terminamos aplicando como costumbre, podemos evitar algunos accidentes y no olvidarnos material que nos hará falta.

Intentaré ir por partes para no olvidarme de nada. Simplemente se trata de algunos hábitos que si bien no nos ayudarán a conseguir mejores fotos, sí nos permitirán hacerlas con más tranquilidad.

Filtro UV para el objetivo

No deberíamos sacar ningún objetivo de la tienda sin haberle puesto un filtro UV.

Se enrosca en la parte delantera del objetivo, cualquier golpe que reciba el objetivo en esa zona se lo llevará el filtro en lugar del objetivo.

Como podéis ver, el precio de éstos es muy variable, pudiéndonos gastar desde 5 euros hasta 75 o 100 euros para los más caros. Sea como sea, en caso de que nuestro objetivo se lleve un golpe, siempre nos saldrá más barato cambiar un filtro UV que tener que reparar la parte frontal del objetivo.

¿Cuál escogemos? Debería ir en relación a la calidad del objetivo. No es necesario un filtro de 50 euros para un objetivo de 200 euros, pero tampoco es lógico gastarse 2000 euros en un objetivo y ponerle un filtro de 10 euros perdiendo la calidad que aporta el objetivo.

Sólo deberíamos quitar este filtro en caso de que nos aparezcan reflejos como es fácil que ocurra en fotografía nocturna.

El parasol siempre puesto

Sí, haga sol o no lo haga, sea de día o de noche, el parasol siempre puesto. He leído en algunas páginas y foros comentarios, incluso burlas, acerca de la gente que lleva el parasol en interiores o durante la noche, ni caso.

Volvemos a lo mismo de antes, cualquier golpe frontal recaerá sobre el parasol en lugar del objetivo y en caso de ser un objeto delgado que entre por la apertura del parasol, impactará contra el filtro UV.

Sí, de noche y en interiores los objetivos también sufren golpes frontales.

Cambiar de objetivo

Los sensores digitales atraen el polvo de una forma casi paranormal. Cuando cambiamos de objetivo todo el interior de la cámara queda expuesto al medio, entonces vayamos a hacerlo de tal forma que dificultemos la entrada de polvo.

Aprende a cambiar de objetivo con la cámara colgando del cuello. Simplemente debes desenroscar a medias el objetivo que llevas puesto, quitarle la tapa trasera al que vas a poner, terminar de desenroscar el que llevas puesto e inmediatamente colocar el nuevo. La cámara estará expuesta sólo unos segundos y además el hueco para el objetivo estará vertical, con lo que dificultamos la entrada de polvo simplemente por gravedad.

No te pasees con el cuerpo de la cámara sin objetivo ni tapa, ni lo dejes sobre la mochilla mientras decides qué objetivo le pones. Cambia de objetivo sólo cuando sea necesario.

Ir cambiando de objetivo durante un vendaval, en mitad del mar no suele ser buena idea, no.

La correa de la cámara

Lógicamente nos aseguraremos de que está bien sujeta y no está gastada, pero no voy por ahí…

Lo que quiero comentar es que no es mala idea cambiar la correa que viene de fábrica con la cámara o bien, como mínimo, darle la vuelta a la correa original. Los fabricantes tienen la manía de poner el nombre y marca de la cámara de una forma cada vez más visible y llamativa, no demos pistas a los ladrones.

Protector de pantalla

Seleccionemos un bonito protector de pantalla, tipo la pecera de windows, para que nos entretenga cuando no utilicemos la cámara… no, es broma. (¡qué chorrada!)

Algunas cámaras vienen de fábrica con un plástico que se coloca sobre la pantalla para evitar golpes y rayaduras, otras no. En el segundo caso, es muy recomendable que os compréis uno de esos protectores.

Tenéis dos opciones, unas simples láminas de plástico, parecidas al que llevan algunos aparatos electrónicos cuando los compramos (tipo plástico para forrar libros), que simplemente protegen la pantalla contra rayaduras. La otra opción son los protectores de plástico duro o cristal, que protegen además contra los golpes.

El precio es bastane bajo, y al igual que los filtros UV, siempre será más barato que una reparación. La ventaja en este caso es que sean de la calidad que sean, no influirán sobre la calidad de las imágenes que tomemos.

Conclusión

Estas son simplemente algunos detalles que nos pueden ayudar a proteger nuestro equipo fotográfico contra posibles accidentes. Son pequeñas acciones que cuestan poco y nos pueden evitar lamentaciones.

2 thoughts on “Guía de buenos hábitos para fotógrafos (I)

  • MªDOLORES PEREZ15 febrero, 2013 at 14:34

    Muchas gracias por estos consejos nos seran muy utiles para proteger el equipo.

    Reply
    • José Barceló15 febrero, 2013 at 16:11

      Me alegra que te sean útiles, el viernes que viene más! 😉
      Un saludo!

      Reply

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