La soledad, la tradición y la ayuda, así como un cierto aire romántico suelen formar parte de las mejores historias que nos han contado y nos contarán sobre faros.

Más allá de su función de señal marítima, los faros han pasado a formar parte del muchos de los paisajes más bellos del planeta. Viajando acudimos a los acantilados y otros lugares en los que descubrimos que hay uno de estos faros intuyendo, incluso sin conocer el terreno, que lo que encontraremos será un paisaje maravilloso.