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Nikon D700 | Nikon AF-S 24-70mm/2.8G ED

55mm | 1/640 | f/3,5 | ISO 200

Llevabamos unos días esperando la gran nevada en Mallorca, en la predicción del tiempo no dejaban de advertirnos de que iba a nevar hasta a nivel del mar, y ayer por la noche, cuando ya empezábamos a dejar de creer en las predicciones del tiempo, empezaron a caer los primeros copos.

Esta mañana me he levantado tempranito, con la idea de acercarme hasta Sóller y si veía que había mucha nieve, llegar hasta Llucalcari, un pueblecito a unos diez minutos de Sóller. Antes de coger la carretera, una vuelta por la playa, aver si había nieve en la arena, algo que desde hacía tiempo me había hecho ilusión ver y… sí, hasta donde llegaban las olas había una fina capa de nieve.

En la autovía en dirección a Palma ya he visto que había unos cuatro dedos de nieve, así que he pasado con el coche por dentro de la ciudad a ver cómo estaba. Todos los árboles con las ramas llenas de nieve, aceras y jardines nevados, ¡Palmeras con nieve! Algo que desde hacía muchísimo tiempo no se veía en la ciudad.

Si Palma estaba así, a ver cómo estaba la parte de la Serra de Tramuntana… tenía que acercarme.

A unos pocos kilómetros de coger la carretera dirección a Sóller, primera parada, ocho de la mañana, carretera cortada… He dejado el coche y me he puesto a caminar como un kilómetro por la carretera hasta llegar al “Camí de Raixa”, una delicia de paisaje, todo blanco por un manto de nieve que me cubría los zapatos.

En cuanto he empezado a subir por el camino, ha empezado a nevar más fuerte. Antes de volver, en algunas zonas la capa de nieve llegaba casi hasta las rodillas.

Al llegar al coche, habían abierto la carretera de Sóller, así que me he puesto la calefacción del coche a tope y rumbo a Llucalcari. Mucha nieve a ambos lados de la carretera, pero se podía circular sin problemas. Unas cuantas fotos aguantando el frío y el viento que hacía de vuelta a Palma.

Por cierto, si queréis un cuerpo de cámara a prueba de golpes y nieve, la F5 es lo que estáis buscando, en un pequeño despiste por mi parte, ha salido disparado de encima del asiento del coche hasta mitad de la carretera patinando unos cinco o séis metros… en perfecto estado jejeje. Menos mal que ha sido esa y no la D700 con el objetivo, que entonces me hubiese quedado más pálido que la nieve.

Quiero preparar un vídeo con las fotos de la nevada, así que me pongo a ello y a ver si mañana puedo enseñároslo a través del blog y de mi canal de Youtube.

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