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Nikon D700 | Nikon AF-S 24-70mm/2.8G ED | Nikon SB.900

70mm | 1/100 | f/2.8 | ISO400

Hoy, he salido de paseo por Palma en búsqueda de la foto del día, pero sin tener nada en mente, algo que no suelo hacer, pero que me ayuda a observar detalles que de otra forma no me fijaría, algo así como tomar apuntes visuales para próximas salidas.

Mientras caminaba iba pensando en la iluminación, poses, etc. para una sesión de estudio que tenía una hora después con unos amigos, me giro y veo un escaparate en el que los dos maniquíes estaban iluminados de una forma muy particular, nada de una luz cenital (en el techo) y que ilumine todo el escaparate, como suele ser habitual, no, cada maniquí con su iluminación. Me ha llamado la atención pero no como para sacar una foto, son maniquíes, que cutre…

He pasado de largo y me ha venido a la mente todo ese montón de noticias acerca de programas informáticos que detectan cuanto retoque ha sufrido una fotografía, posibles leyes acerca de limitar el uso de Photoshop o con cualquier otros programas, etc. lógicamente he vuelto atrás para fotografiar algo sin ningún atractivo y que no hubiese pensado nunca que iba a fotografiar.

Los que me conocéis personalmente sabéis lo poco que me gusta procesar fotografías, y los que sólo me conocéis por mis fotos, creo que podréis deducirlo fácilmente echando un vistazo al blog. Pero esto no quita que mis fotografías estén procesadas (tanto las digitales como las analógicas) y que entienda que cierto tipo de fotografías para cierto tipo de usos necesiten pasar un buen rato por la sala de procesado.

Las leyes que pretenden poner límites a la edición fotográfica, suelen hacer referencia a fotografía de moda o publicitaria, donde suelen realizarse procesados en los que la persona termina por ser casi irreconocible, perdiéndo así parte de su identidad, algo así como un maniquí sobre papel.

Y me pregunto yo… ¿Para qué vamos a perder el tiempo y posiblemente dinero, enseñando algunas cosas a una población para que sepa que todas, todas, todas las fotografías de modelos y personajes famosos que ve en los anuncios han pasado por un proceso de edición en el que se le han eliminado imperfecciones de la piel, unos kilos o cualquier otra cosa (¿dije que en todas?) además de estar maquillados, peinados y vestidos para la ocasión?

¿Por qué llegar más allá y mostrarle a la gente que no existe un motivo mas que el económico para crear la imagen de la mujer y el hombre perfectos a los que envidiar y pretender parecerse?

Mejor prohibamos.

Prohibamos el uso de Photoshop porque crea personas irreales, prohibamos las colonias y perfumes porque la gente no huele así, prohibamos maquillaje, gomina, maquinillas de afeitar, la silicona y hasta los tacones, la gente no es así y vete tu a saber si a algún jovén temerario se le ocurrirá afeitarse algún día, o peor todavía, una chica podría incluso llegar a maquillarse porque vio a otra que lo hacía.

Se me ocurre que ya que tenemos el boli rojo a mano, podríamos prohibir sueldos vitalicios, comisiones, primas y esas cosas, pero esto ya es otra historia.

Aunque la fecha en el blog sea de día 4 de enero, he hecho esta foto el día 3, pero después de la foto venía una sesión de estudio y cena con los amigos, por eso la publico a estas horas.

En José Barceló Foto | Proyecto 366

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